¿Quieres hacer compost casero pero te preocupa la idea de tener que lidiar con los malos olores?

Cada vez somos más conscientes de la importancia de acercarnos a un modo de vida sostenible, que favorezca la conservación del medio ambiente pero que suponga también otro tipo de beneficios, como el ahorro económico.

Vivir en armonía con los principios naturales y conseguir alcanzar un estilo de vida que genere una huella ecológica sostenible, es decir, que no supere la capacidad de carga de nuestro Planeta si se generaliza a toda la humanidad, son cada vez el objetivo de más personas a nuestro alrededor.

Ahora que todos miramos hacia la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible, es fundamental que conozcamos las herramientas que nos pueden ayudar a encarar la enorme responsabilidad que nos compromete con el futuro de nuestros hijos y, por supuesto, del Planeta que les legaremos.

El Objetivo 12 de estos propósitos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos, se basa en modalidades de consumo y producción sostenibles.

Consumimos y producimos de una forma que resulta destructiva para el medio ambiente y los recursos naturales, que son finitos y perecederos.

Según la ONU, se estima que, cada año, un tercio de toda la comida producida en el mundo acaba pudriéndose en los cubos de basura de los consumidores y minoristas, o estropeándose debido a un transporte y unas prácticas de recolección deficientes. Esto supone 1300 millones de toneladas de alimentos que podrían traducirse en un valor aproximado de un billón de dólares.

Y aunque podamos ver estos datos a tan alta escala como lejanos a nuestra vida cotidiana, lo cierto es que todos tenemos una enorme responsabilidad a la hora de generar los cambios necesarios, que pueden empezar por pequeños pero importantes gestos como el reciclaje en casa.

Las personas generamos toneladas de residuos cada año y es necesario que implementemos entre nuestras rutinas el hábito del reciclaje.

Cada vez son más habituales en nuestro día a día los diferentes contenedores de reciclaje caseros que nos permiten separar las materias de desperdicio y darle después otro uso distinto.

En el caso de los desechos orgánicos, podemos ocuparnos nosotros mismos de dar una segunda vida a esta materia en nuestra propia casa, convirtiendo esos residuos en fertilizante de altísima calidad para las plantas o incluso en líquido desatascador de gran eficiencia para tuberías obstruidas.

El uso de compostadores es una alternativa ecológica para estos desechos orgánicos, una forma de reciclar devolviendo a la naturaleza desperdicios que nosotros ya no podemos utilizar transformándolos en composta.

Si estas curioso para saber cómo hacer eso sin preocuparte con olores, ¡sigue leyendo que te contemos!

¿Qué es el compost? 

El compost es un abono natural generado a partir de la descomposición de los residuos orgánicos en la que intervienen hongos, bacterias y gusanos y que sirve tanto para proporcionar alimento a las plantas como para mejorar la calidad y fertilidad de la tierra en la que se aplique. Este tipo de abono es fácil de fabricar de manera casera sin necesidad de emplear materiales químicos, por lo que podrás disponer de tu propio compost 100% natural utilizando tus propios recursos. 

Además, en una época como la actual en la que generamos un gran volumen de residuos desde nuestras casas, el reciclaje de los restos orgánicos que producimos en nuestro día a día también nos ayuda a contribuir a la sostenibilidad ambiental. De hecho, se estima que, por cada 100 kilos de residuos orgánicos que producimos, se pueden obtener hasta 30 kilos de abono natural. 

La composta puede ser sólida o también líquida. Ambas presentaciones son igualmente efectivas en cuanto a beneficios nutritivos para las plantas, aunque la composta en formato líquido tiene la ventaja de facilitarnos enormemente su aplicación, ya que podremos usarla del mismo modo que el agua de riego.

A la hora de producir composta en casa, nos encontramos con diferentes opciones y, aunque tradicionalmente podemos pensar que las soluciones para el compostaje doméstico requieren de mucho espacio, son estéticamente poco atractivas o pueden producir malos olores en nuestro hogar, lo cierto es que actualmente contamos con modelos de compostadores que eluden todos y cada uno de estos problemas. Es más, querrás tener una solo por lo bonitas que son.

¿Cómo elegir un recipiente para hacer compost? 

Antes de que te pongas manos a la obra, es necesario que cuentes con un recipiente apropiado donde elaborar tu propio compost casero. Para ello, puedes optar por fabricar tu propio envase o comprar uno que ya se esté comercializando. 

De entre las opciones que existen en el mercado, nosotros recomendamos especialmente dos: el Vermicompostador URBALIVE, el vermicompostador ECONOMY y el Compostador BOKASHI. 

Vermicompostador URBALIVE 

El vermicompost, compost de humus o té de lombriz es uno de los abonos ecológicos más beneficiosos, tanto para las plantas como para las propiedades del suelo.  Aporta propiedades de gran calidad, tanto a nivel de nutrientes como de carga microbiana. El compost de lombriz resulta especialmente útil en microorganismos que se asocian con las raíces de las plantas y las protegen de elementos nocivos para ellas, como hongos y bacterias.

El vermicompostador Urbalive no solo presume de eficiencia a la hora de producir composta de gran calidad.  Es un compostador de diseño, elegante y moderno. Este recipiente de compostaje está especialmente pensado para crear compost con lombrices. Es decir, para que las lombrices puedan alimentarse de los deshechos orgánicos y generar grandes volúmenes de fertilizante natural mediante sus deposiciones. 

Ganador de un premio Red Dot Design Award y un premio Good Design, está formado por varias capas de compostaje donde las lombrices transforman los restos de comida creando vermicompost. Incluye una tapa hermética y un recipiente en el que fluye este té de lombrices, un excelente fertilizante líquido rico en nutrientes y enzimas que proporciona una nutrición óptima y protección a las plantas

El compostaje con el vermicompostador Urbalive es un proceso fácil y garantiza grandes resultados en el hogar sin olores.
Además de idóneo para ser utilizado en el hogar, tanto en la cocina como en el jardín si preferimos un uso exterior, también es adecuado para la escuela, ya que supone una gran herramienta para la educación ecológica de los más pequeños. Por supuesto, no debemos olvidar que los buenos hábitos en cuanto a compostaje pueden extenderse a cualquier ámbito de nuestra vida y el vermicompostador Urbalive encajará perfectamente en cualquier ambiente de oficina.

Este diseño elegante, moderno y minimalista está disponible en tres colores: verde lima, gris antracita y marfil y sus dimensiones de adaptan a cualquier espacio: 50,5cm (largo) x 38cm (ancho) x 60,5cm (altura).

 

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Vermicompsotador ECONOMY 

Al igual que el anterior producto, el Vermicompostador ECONOMY también está pensado para hacer compost a partir de la actividad de las lombrices de tierra. Esta opción es ideal especialmente para los apartamentos y casas pequeños con poco espacio. 

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Compostador BOKASHI 

El término Bokashi se refiere a una transformación de los desechos orgánicos mediante la fermentación usando bacterias. Al contrario del compostaje tradicional, el proceso de fermentación mediante el método Bokashi se realiza sin la presencia de aire. La fermentación evita, por tanto, la aparición de procesos de putrefacción, así nos olvidaremos de los malos olores y también de la incómoda aparición de insectos.

La mezcla fermentada, el denominado “Bokashi compost”, puede ser usada como un fertilizante 100% natural y también como acelerador de compost.

El líquido fermentado, llamado “Bokashi juice”, puede ser usado como desatascador de desagües obstruidos y también como fertilizante, ya que dispone de microorganismos que favorecen el crecimiento natural de las plantas.

El Bokashi de Urbalive es un recipiente compostador para interiores, que permite el procesamiento de desechos orgánicos en el hogar, en el que las bacterias de fermentación convierten estos desechos en un líquido y en una mezcla fermentados. El resultado de este proceso de compostaje es el material fermentado para obtener abono y líquido de primera calidad para diversos usos domésticos.

Además, los compostadores Bokashi de Urbalive son productos hechos de materiales reciclados, con lo que multiplicamos por dos nuestra implicación con un modo de vida sostenible.  De reducidas dimensiones, 35cm de altura x 24cm de ancho x 25,7cm de profundidad, encaja en cualquier lugar.

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¿Cómo hacer compost sin olores? Paso a paso

Hacer compost en casa es fácil y sencillo. Lo complicado es conseguir buenos resultados sin la aparición de olores fuertes y molestos. Sin embargo, existen diversas técnicas que te permitirán conseguir tu propio abono orgánico y casero sin renunciar al bienestar de tu casa. 

Vermicompostaje 

El vermicompostaje se basa en aprovechar las propiedades de las lombrices para la generación de compost. Los pasos a seguir son los siguientes: 

  1. Coloca en el fondo del recipiente una pequeña cama de cartón o de papel consistente. 
  2. A continuación, coloca trozos pequeños de cartón sobre el fondo, formando una capa de 4 o 5 centímetros de grosor. 
  3. Luego rocía con agua el cartón utilizando un recipiente pulverizador. 
  4. Acto seguido coloca los gusanos en el recipiente, añadiendo también la tierra en la que se encuentran. 
  5. Por último, agrega los residuos orgánicos de los que dispones e incorpora una última capa de trozos de papel. 

Según vayan pasando los días, podrás ir recogiendo del fondo del recipiente el vermicompost que te servirá para abonar a tus plantas. 

También puedes instalar en el mismo terreno el vermicompostador de parterre o arriate, una manera sostenible y eficiente para convertir los deshechos orgánicos en compost rico para tus plantas.

Método Bokashi 

El método Bokashi te permitirá tener abono orgánico casero en poco tiempo y, para ello, sólo tendrás que hacer lo siguiente: 

  1. Añade los residuos al recipiente y prénsalos todo lo que puedas 
  2. Incorpora a tus residuos las bacterias fermentadas. 
  3. Repite este proceso hasta que el recipiente se encuentre lleno. 
  4. Deja reposar la mezcla durante 2 semanas sin abrir el recipiente. 
  5. Recoge el compost sobrante y dilúyelo en una proporción 100:1 de agua y mezcla fermentada. 

Una vez realizado este proceso, ¡ya podrás utilizarlo para tus plantas! 

 Pero ¿seguro que no tendré olores? 

La proliferación del mal olor en el proceso de compostaje se debe, principalmente, aunque no solo, a dos motivos: 

  • Exceso de residuos: si se añaden demasiados restos orgánicos, los organismos descomponedores del compostador no tendrán capacidad suficiente como para deshacerse de ellos y, por tanto, la comida se empezará a pudrir, despidiendo mal olor. 
  • Demasiada humedad: si los materiales del compost están demasiado húmedos, la compostadora comenzará a despedir un olor desagradable y deberá agregarse materiales secos para contrarrestarlo. 

Con todo, la forma más segura de prevenir los olores y, especialmente, en un entorno urbano donde las compostadoras a menudo son colocadas en lugares interiores, es optar por un método de compostaje que mantenga este riesgo al mínimo. Por eso, porque sabemos que el mal olor del compost puede arruinarle la semana a cualquiera, te recomendamos que pongas en práctica alguno de los métodos que hemos compartido contigo.  

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